LE SSERAFIM y Overwatch ya tienen una relación bastante estable. Después de aquella primera colaboración de 2023 alrededor de “Perfect Night” y su regreso con una segunda colección en 2025, Blizzard volvió a llevar al grupo de K-pop al campo de batalla con una tercera colaboración, ahora bajo el concepto de Made My Night. Esta vez son seis los héroes que reciben nuevos diseños: D.Mon, Moira, Freja, Mizuki, Anran y Sierra, acompañados por gestos, poses de victoria, intros de jugada destacada y otros cosméticos inspirados en el grupo.
La colaboración mantiene algo que ya funcionaba bastante bien en las anteriores: no intenta convertir a los personajes de Overwatch en simples versiones de las integrantes de LE SSERAFIM. En su lugar, toma elementos del estilo del grupo y los mezcla con la personalidad de cada héroe. El resultado es una colección que se siente parte de Overwatch, pero que al mismo tiempo tiene suficientes referencias visuales para que un fan de LE SSERAFIM pueda identificar inmediatamente de qué se trata.

Made My Night llega con más luces
Visualmente, esta nueva colección apuesta por una estética mucho más nocturna, urbana y llena de luces. Hay colores neón, accesorios inspirados en la moda del grupo, armas modificadas y diferentes detalles que hacen referencia a “Made My Night”. Además, las seis skins cuentan con contenido adicional, como gestos de baile basados en la coreografía de la canción, algo que ayuda a que la colaboración no se limite únicamente a cambiar la apariencia de los personajes.
Y aquí también se nota que Blizzard ya sabe perfectamente qué funciona con este tipo de colaboraciones. Las skins conservan elementos reconocibles de cada héroe, por lo que no tienes esa sensación de estar utilizando un personaje completamente ajeno al juego. Puedes ver a Moira, D.Mon, Freja o cualquiera de los demás y reconocer inmediatamente sus siluetas, armas y movimientos, pero con una capa estética que los acerca al universo de LE SSERAFIM.
En mi caso, eso es precisamente lo que más me gusta de esta colaboración. No se siente como un simple disfraz pegado encima de un personaje existente.
Las Ultra son las que quieren robarse el show
La principal novedad de esta colección está en D.Mon y Moira, que reciben los dos diseños de categoría Ultra. Y aquí conviene hacer la aclaración porque es fácil confundirlos con skins míticas: Blizzard las clasifica como Ultra, una categoría que añade efectos visuales, sonoros y elementos especiales respecto a los diseños legendarios.
D.Mon probablemente es la que más llama la atención a primera vista. Su diseño incorpora cabello verde neón, gafas y una estética mucho más cercana al concepto musical, mientras que su MEKA también recibe modificaciones para complementar el look. Sus armas cuentan con efectos luminosos y la skin incluso incorpora una interacción especial con su emote e intro de jugada destacada.
Moira, por su parte, tiene una transformación todavía más evidente. Su cabello cambia a tonos morados y sus habilidades incorporan efectos de color y luces que hacen que cada ataque, curación y definitiva destaquen mucho más durante una partida. Son detalles que no necesariamente cambian la jugabilidad, pero sí hacen que utilizar la skin se sienta diferente.

Una eliminación que presume más de lo que aporta
El detalle que más distingue a estas dos skins es el efecto especial de eliminación. Cuando consigues una baja, aparece un efecto visual inspirado en un reflector holográfico, acompañado de sonido personalizado. Es probablemente uno de esos elementos que vas a notar inmediatamente cuando empiezas a utilizar la skin, y sí consigue hacer que las eliminaciones tengan un pequeño espectáculo adicional.
Pero aquí es donde personalmente creo que Blizzard pudo haber ido un poco más lejos. La animación es llamativa, funciona con la temática y definitivamente hace que la skin se sienta más especial, pero no me parece algo que revolucione la experiencia. Después de verla varias veces, termina siendo más un elemento para presumir que estás utilizando una skin Ultra que una verdadera novedad dentro de Overwatch.
Y tampoco es necesariamente algo malo. Estamos hablando de contenido cosmético, por lo que su función principal es precisamente hacer que tu personaje luzca diferente. Simplemente esperaba que este tipo de efecto tuviera un poco más de personalidad para justificar la categoría especial que está recibiendo.

No todas tienen el mismo impacto
El resto de la colección cumple bastante bien, aunque aquí sí creo que hay diferencias importantes entre unas skins y otras. Algunas tienen detalles muy buenos en las armas, peinados o accesorios, mientras que otras pueden sentirse un poco más sencillas cuando las comparas directamente con las Ultra.
Eso no significa que sean malas. De hecho, la colección funciona mejor cuando la ves como un conjunto porque existe una coherencia visual bastante clara entre todos los personajes. Pero individualmente sí hay diseños que me parecen más memorables que otros y que podrían haber tenido algunos detalles adicionales para destacar.
También es interesante que esta vez Blizzard haya ampliado el grupo de personajes involucrados. La colección no se queda únicamente con las heroínas que ya asociamos con las colaboraciones anteriores, y la incorporación de Mizuki ayuda incluso a darle una apariencia diferente a la colección. Los diseños anteriores, además, regresan mediante recolores y paquetes, por lo que para quienes se perdieron las primeras colaboraciones existe la posibilidad de conseguir parte de ese contenido nuevamente.

LE SSERAFIM y Overwatch ya encontraron su fórmula
Después de tres colaboraciones, es evidente que Blizzard y LE SSERAFIM ya encontraron una fórmula que funciona. La primera vez tuvimos incluso un modo de juego inspirado en el concierto de “Perfect Night”, mientras que las colaboraciones posteriores se han concentrado más en ampliar la colección de cosméticos y mantener viva esta relación entre ambos universos.
Esta tercera entrega no reinventa la fórmula, pero tampoco lo necesita. Su mayor acierto está en mantener la identidad de Overwatch mientras introduce la estética de LE SSERAFIM de una manera bastante natural. Las Ultra de D.Mon y Moira son las que concentran la mayor cantidad de novedades, aunque sus efectos especiales terminan siendo más vistosos que revolucionarios.
En general, creo que esta colección cumple con lo que busca. Algunas skins podrían haber tenido más detalles y el efecto de eliminación pudo ser más ambicioso, pero el resultado sigue siendo atractivo tanto para quienes siguen al grupo como para quienes simplemente quieren darle una apariencia diferente a sus héroes favoritos.
LE SSERAFIM x Overwatch: Made My Night — 8/10
