• 23 septiembre, 2022 11:24 pm

Reseña | Chucky: Nunca será suficiente de Charles Lee Ray

Con el paso de los años, las producciones han ido adoptando nuevos métodos para contar sus historias al público, gracias también a la incorporación de plataformas de streaming, el formato de Serie se ha visto cada vez más fortalecido, siendo así, el método de las primeras para desarrollar de mejor manera lo que quieren proyectar.

Es así que, una gran franquicia del cine de terror como lo es “Child´s Play” no podía quedarse atrás, la cuál, a pesar de contar ya con 7 películas (quitando la cosa fea de 2019, de Lars Klevberg), aún tiene suficiente potencial para continuar con la historia del asesino en serie Charles Lee Ray.

Tomando de nueva cuenta el mando de su saga, Don Mancini es el encargado de producir lo nuevo del muñeco diabólico, introduciendo lo desarrollado en sus películas anteriores para continuar el hilo de su trama, añadiendo nuevos aspectos relacionados a temas actuales, juveniles e inclusivos de una manera perfecta.

El adolescente Jake Wheeler (Zackary Arthur), en su afición por el arte, compra un muñeco en una venta de garaje para incorporar a sus esculturas, sin embargo, por una serie de circunstancias extrañas, su alrededor se va tornando trágico, pues comienza a suceder la muerte de personas que lo rodean, hasta que se da cuenta que todo es obra de Chucky quién va intercediendo en su vida y acciones. ¿Logrará Jake impedir que Chucky siga haciendo de las suyas y completar su plan?

Si bien la trama no es nada del otro mundo o algo nuevo para la franquicia, son otros aspectos los que se han sido relevantes en la serie, así como los temas que trata y que son de índole actual, como el bullying, la homofobia, la vulnerabilidad de las personas de la edad de los personajes principales y lo que puede llevarlos por rumbos equivocados. ¿Qué puede empujar a alguien a convertirse en un asesino?¿Hay justificación real para tales actos o sólo se trata de satisfacer la personalidad de un ser trastornado, como una droga al adicto o enfermo?

Además, después de 7 películas ¡Por fin conocemos aspectos del pasado de Charles Lee Ray! a través de segmentos cortos al inicio, la mitad o al final de cada capítulo, ya sea contados por él o para relacionarlos con algunos sucesos del presente de la historia principal, su niñez, pasando por su adolescencia y su historia con Tiffany, esto nos permite comprender un poco su comportamiento, además de conocer el por qué suele relacionarse con niños y cómo estar en el cuerpo de un muñeco le vino de manera perfecta para todos sus planes.

“Todo el mundo es un asesino, si lo empujas lo suficiente” Eso lo sabe Chucky muy bien. Son algunas circunstancias que viven los jóvenes las que en ocasiones los orillan a tomar malas decisiones o simplemente impedirles hacerlo, ya sea por la presión de la sociedad, condiciones económicas, discriminatorias, racistas, homofóbicas o humillantes y que el buen Charles aprovechará para entrar en su mente y continuar su camino perverso. Por otro lado, el amor, la amistad y los buenos valores son los que podrían estar del lado de quienes no piensan como él. Quién sabe, quizá tu también caigas de vez en cuando en su juego y juzgues a ciertos personajes tal y como lo dice Chucky: “Ciertas personas merecen morir”.

Algo que ha caracterizado a la saga de “Child´s Play”, es el humor negro de su antagonista acompañado casi siempre de una muerte sangrienta de algún personaje, elementos que se hacen nuevamente presentes y en muchas ocasiones rompen la tensión de la trama, por fortuna para enriquecerla la mayoría de las veces.

Seguramente te preguntarás “¿No se verá ridículo, algo basado en un muñeco asesino en pleno 2021? La respuesta es un rotundo NO. Afortunadamente para nosotros, luce muy apegado a lo que podrían ser movimientos “naturales” de un muñeco. Las expresiones faciales favorecidas de manera mecatrónica, la utilización de dobles de acción para escenas en las que se requiere que Chucky corra, pero sobre todo, ver escenas en las que el muñeco directamente realice las ejecuciones realmente son satisfactorias y te llenan de cierta emoción, son parte de la gracia de la franquicia y el punto mencionado en el párrafo anterior. Todos estos aspectos deberían ser reconocidos en un mundo donde el CGI ya se vuelve el ingrediente mayoritario para cualquier proyecto que bien puede no llevarlo. No decimos que no sea utilizado en esta serie, pero sólo lo hace cuando es necesario y luce bastante bien. Otro elementos elementos bien logrados son los momentos de tensión, sin desaprovechar la oportunidad de un buen “jumpscare” sin exagerar en sus ejecuciones.

Otra cosa de la que deberían aprender de la serie (Si, les hablamos a ustedes, producciones de Netflix y otras) es cómo tratar el tema de la inclusión de aspectos de orientación sexual sin llegar a ser altaneros, vulgares o pretenciosos y forzados. Lo que le sucede a Jake con Devon (Bjorgvin Arnarson) se va dando con naturalidad conforme van llegando los capítulos, tal como sucedería en la vida real, el apego y el cariño se va forjando con las acciones.

Así, todo el talento joven brilla cuando es necesario, por ejemplo, cuando odiamos a Lexi (Alyvia Alin Lind) pero después la queremos como a los otros, o a Junior (Teo Briones) por ser tan egoísta aunque después comprendemos por lo que ha pasado. También es de reconocer el enorme trabajo de Brad Dourif, el actor de voz de Chucky, quien ha estado ahí en las 7 películas poniendo el alma al muñeco, cuyas emociones, risas y gritos lo vuelven un personaje icónico en el mundo del cine de terror.

A manera general, son aspectos como los que pasa cada uno de los personajes lo que nos acaba diciendo el por qué son así, que a veces nos hace preguntarnos quién es el verdadero villano de la historia, la presión de nuestros padres, el maltrato, la indiferencia o simplemente el mal ejemplo.

La banda sonora es estupenda por donde la quieras ver, incorporando tanto música actual como algunas piezas de los años 80´s y demás. Piezas como “COPYCAT” de Billie Eilish, “(Don´t Fear) The Reaper” de Blue Öyster Cult, entre otros artistas como Rob Zombie y Yeah Yeah Yeahs aportan esa atmósfera retro-actual que se necesita para una saga que inició en 1988.

De esta manera, “Chucky” se vuelve, sin duda alguna, en una de las mejores series de este año independientemente del género y, de la misma forma, de las mejores de su saga al incorporar elementos característicos de la misma en conjunto con temas de actual relevancia, aportándole un toque fresco y extendido al mundo de Charles Lee Ray, además de tener en cuenta aspectos que le dan continuidad a toda la historia del muñeco diabólico, incluidos sus personajes, que volverán a ver acción en la segunda temporada.

“Chucky” está disponible en Latinoamérica a través de la plataforma de streaming “Star+” y en Estados Unidos por medio de “SYFY” y el canal “usa”.

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